El amor no nos mata,tan solo nos vuelve suicidas ~

jueves, 24 de junio de 2010


"Sólo porque alguien no te ama de la manera que quieres, no significa que no te ama con todo lo que tiene"


Rafael y Edna eran pacientes en un hospital mental. Un día mientras caminaban pasaron por la piscina del hospital. Rafael saltó repentinamente a lo más profundo.
Él se hundió hasta el fondo de la piscina y permanecía allí.

Edna, saltó repentinamente para salvarlo. Ella nadó a la parte inferior y lo sacó.


Cuando la jefa de enfermeras se dio cuenta del acto heroico de Edna, ordenó inmediatamente que fuera dada de alta del hospital, pues ella ahora la consideraba ser mentalmente estable.
Entonces fue con Edna y le dijo:

- "Edna, tengo buenas y malas noticias. La buena noticia, es que se te dará de alta, puesto que pudiste responder racionalmente a una crisis, saltando y salvando la vida de la persona que amas. He concluido que tu acto demuestra que tu mente está sana.

La mala noticia es que, Rafael se colgó en el cuarto de baño con la correa de su bata de baño, justo después de que lo salvaras. Lo siento mucho, pero él esta muerto".


Edna contestó:


- "Él no se colgó, yo lo puse allí para que se secara...
¿Cuándo me puedo ir a casa?"


Acotación; "Que loca esta esta mujer"

viernes, 18 de junio de 2010

Carta de un bebé nonato a su madre;



Hola mami,
¿cómo estás? Yo, muy bien, gracias a Dios... hace apenas unos días me concebiste en tu panzita...

La verdad no te puedo explicar lo contento que estoy de saber que vos vas a ser mi mamá, otra cosa que también me llena de orgullo es el ver con el amor con el que fui concebido...

¡Todo parece indicar que voy a ser el niño más feliz del mundo!

Mami, ha pasado ya un mes desde mi concepción, y ya empiezo a ver como mi cuerpito se empieza a formar, digo, no estoy tan bonito como vos, pero dame una chance. ¡Estoy muy feliz!

Pero hay algo que me tiene un poco preocupado, últimamente me he dado cuenta de que hay algo en tu cabezita que no te deja dormir, pero bueno, ya se te pasará, no te apures.

Mami, ya pasaron dos meses y medio y la verdad estoy feliz con mis nuevas manitos y de veras que tengo ganas de utilizarlas para jugar...
¿Mamita decime qué te pasa, por qué llorás tanto todas las noches?
¿Por qué cuando papi y vos se ven se gritan tanto? ¿Ya no me quieren... o qué?

Han pasado ya 3 meses, mami... Te noto muy deprimida, no entiendo que pasa, estoy muy confundido.

Hoy en la mañana fuimos con el doctor y te hizo una cita para mañana. No entiendo, yo me siento muy bien...

Mami, ya es de día... ¿a dónde vamos?

¡Epa, mami! ¿Por qué llorás? No llores, si no va a pasar nada. Mami, no te acuestes, apenas son las 2 de la tarde, es muy temprano para irse a la cama aparte, no tengo nada de sueño, quiero seguir jugando con mis manitos.

¡Epa, Epa! ¿Qué hace ese tubito en mi casita? ¿Es un juguete nuevo? ¡Oigan! ¿Por qué está succionando mi casa? ¡Mami! ¡Esperen! ¡Esa es mi manito! Señor, ¿por qué me la arrancan? ¿No ve que me duele? ¡OUCH! ¡Mami defendeme! ¿No ves que todavía soy muy chiquito y no me puedo defender?
Mami, mi piernita, ¡me la están arrancando! ¡Por favor deciles que ya no sigan, te juro que me voy a portar bien, ya no te vuelvo a patear. ¿Cómo es posible que un ser humano me pueda hacer esto? Ya va a ver cuando sea grande y fuerte... ¡Mami, ya no puedo más, mami... mami... ¡ayudame!

Mami, han pasado ya 17 años desde aquel día y yo desde aquí observo como todavía te duele esa decisión que tomaste.

Por favor,
ya no llores, acordate que te quiero mucho y aquí te estoy esperando con muchos abrazos y besos.

Te quiere mucho...

Tu bebé.

martes, 15 de junio de 2010

Llegué de trabajar como todos los días muy cansado, al entrar lo primero que vi fue su figura. Era la mujer con la que estaba compartiendo mi vida desde hacia ya casi dos años, la quería mucho, pero ya no sentía lo mismo que antes, ya no la amaba con locura. Creo que la monotonía estaba arruinando un poco la relación, ella me amaba yo lo sabia, pero yo no la correspondía de la misma manera últimamente. Se volteó y me miró con una sonrisa y dijo: "hola mi amor, la cena ya casi esta lista". Ni siquiera le conteste y fui hacia la habitación a dejar mi abrigo y sacarme los zapatos. No quise ser tan duro, pero ni siquiera la mire, ni siquiera dije un simple "hola". Mientras me calzaba las zapatillas se acercó a mi, se sentó a mi lado y me pregunto: -¿Un mal día en el trabajo? No le conteste -¿Te pasa algo? Me dijo. A lo que apenas murmure - estoy cansado nada mas, no empieces con tus reproches. Me levanté y me fui al baño, al menos sabía que ahí ella no iba a molestarme.
Cuando salí del baño la encontré cenando sola con la cabeza muy baja, no le podía ver el rostro, pero sabía que ella estaba casi llorando.
No hice nada para aliviar su pena, agarré mi plato y me lo lleve al sofá, para comer mientras miraba la televisión. Sabia que me estaba comportando mal, pero no podía evitarlo, me sentía irritado y no quería tener que estar dándole explicaciones. No quería decirle como me sentía, no quería que ella supiera que yo ya no la amaba, que ya no la necesitaba.
Terminé de comer, lleve el plato vacío a la cocina y ella seguía ahí sentada, con la cabeza baja, ni siquiera había probado su comida. Me sentí terrible, pero otra vez no hice nada y me fui a duchar.
Empecé a desvestirme pensando en la penosa escena, y en lo mal que había actuado. Recién en ese momento me dí cuenta de que ella todavía me importaba, si yo no la quisiera no me sentiría tan mal por lastimarla. Pero el daño ya estaba hecho, y no solo por lo que había ocurrido hoy, hacía semanas que yo llegaba de trabajar malhumorado y sin ganas de nada, sin embargo ella siempre me recibía con un -
"hola mi amor".
Mientras me duchaba no paraba de pensar, me estaba portando muy mal, no podía evitarlo, sentí que ya había hecho todo el daño que se le puede hacer a una pareja y por primera vez pensé en que
ella ya no iba a soportar más eso e iba a dejarme. Por primera vez me daba cuenta que ella no era incondicional y que seguramente iba a dejarme. Un escalofrío recorrió mi cuerpo, no quería perderla, yo todavía la quería y tenía que hacérselo saber antes de que fuera tarde. Me apresuré en terminar de enjuagarme el cabello para salir rápido de la ducha e ir a hablar con ella. cuando la puerta del baño se abrió lentamente. Era ella, -disculpá- me dijo- solo vine por una toalla. Corrí un poco la cortina de la ducha solo para mirarla, tenia los ojos rojos y un poco hinchados, se notaba que había llorado y mucho. Agarró la toalla y se fue, al salir yo de la ducha, me fui a la habitación, y le dije quiero hablar con vos, pero ella inmediatamente se metió en el baño, y me grito desde dentro del baño – Me voy a bañar, después hablamos, ya vuelvo amor...
Pasaron como dos horas de su baño y no salía, entonces decidí entrar para verificar si estaba bien, cuando entro, vi la imagen más escalofriante que vi en mi vida. Estaba ella tirada dentro de la tina con ambas muñecas cortadas, el agua estaba teñida de sangre, me desespere y la saque inmediatamente del lugar, quise despertarla pero me había dado cuenta que no iba hacerlo, la abrase muy fuertemente y no pude dejar de llorar, me había dado cuenta lo que había echo, yo! Yo la había matado con mi indiferencia, con mis malos tratos, yo había sido el culpable de todo el dolor que sentía, todas las cosas que tuvo que aguantarse de mi, y la culpable de que ella tomara tal decisión. Sentí que no podía vivir sin ella, y trate de suicidarme también, pero no lo hice, y decidí dejarme de castigo este sufrimiento de por vida.Ya pasaron seis meses de lo ocurrido, y acá me encuentro escribiendo esta historia, para que sepan que antes de tratar mal a alguien recuerden cuanto aman o quieren a esa persona, ya que en el futuro se pueden arrepentir como yo, que perdí a la mujer de mi vida por mi estúpido comportamiento...


lunes, 14 de junio de 2010

Me ilusione, sucedió al mirarte algo tienen tus ojos; son extraños y mágicos.. Te confieso que me causa heridas pretenderte y que no estés a mi lado. Ayudame a vivir un poco amor, porque en mi mundo todo es soledad escucha mi mensaje por favor y haz que mis sueños se hagan realidad. Algo dentro de mi se muere, siento muy cerca mi final.. puedes salvarme si tu quieres un beso tuyo, bastara.
¿Dónde está ese amor? yo… no puedo verlo, no puedo tocarlo, no puedo sentirlo. Puedo escucharlo, puedo escuchar algunas palabras pero no puedo hacer nada con tus palabras fáciles.

Nadie te amará nunca tanto como yo. ¿Por qué mi amor no te es suficiente?

Para que entre luz no siempre basta con levantar la persiana,
algunas veces además hay que esperar a que se haga de día.

Toma un rato el sol y guardalo para un dia lluvioso.

La logica es buena para razonar, pero mala para vivir.



El Infierno es vivir cada día sin saber la razón de tu existencia.

Te ves al espejo. Te das asco. ¿Cómo es posible que te comieras una hamburguesa ayer? Toda una hamburguesa tú solita, debió haber sido un lapsus brutus, porque estando en tus cinco sentidos jamás lo hubieras hecho. “eres una cerda” te gritas al espejo, mientras pataleas furiosa en tu habitación.

Hoy es viernes y tienes que lucir bien buena. Te han dicho tus amigas que Marcelo se ha fijado en ti últimamente desde que cambiaste de look, todo esto lo piensas mientras agarras el poco pellejo que te queda al lado de la cadera y te acuerdas de la primera vez que tu dedo se introdujo en tu campanilla buscando hacerte devolver todo lo que habias consumido.
Bendita acción porque a partir de ahí tu vida cambió. Eres libre de las dietas y los ejercicios, de la voz de tu madre gritándote que gorda nadie se fijará en ti. Tu figura se empezó a asemejar a las de las modelos de las revistas, o en su defecto a la de una somalí sin la hinchazón acostumbrada del estómago.
El cadáver más sexy de la región. Todos volteaban ahora a verte, incluso Marcelo, tu platónico… “¡Maldita sea!, ¿En que estabas pensando? Ya se empieza a ver la grasa acumulada”, se queja tu voz interna. Das pena, realmente has engordado, y ya te queda poco tiempo.

Quizá los pantalones ya no ajustan igual y así jamás se fijará Marcelo en ti, en una ballena, de hecho todos te darán la espalda si no haces algo para solucionar las cosas. No quiero ni pensarlo, pero incluso cabe la posibilidad de que hayas dejado de ser talla cero. Qué horror. Éste puede ser el final de todo… ¿Qué puedes hacer para que esto acabe? ¿Vomitar? No, ¿El purgante? Tampoco, ambos son de uso diario y en casos extremos como este no funcionarian, tu cuerpo ya se ha acostumbrado a ellos.
Desesperada y con lágrimas en los ojos hablas con tu mamá. –“Estoy gorda. ¿Qué puedo hacer?” – preguntas.
Tu mamá, operada de la nariz, el busto, con tres liposucciones en su haber y la cara restirada recientemente muy apenas alcanza a poferir: – “Bisturí…”–
“¿Bisturí?”, contestas en voz baja y confundida, hasta que las cosas se aclaran en tu cabeza.
Entonces, te tranquilizas. Una sonrisa se aclara en tu rostro “¿Cómo no lo pensé antes?”.

¡Quizá la oxigenacón en el pelo impidió que las ideas fluyeran!, Vas corriendo a la cocina de tu casa; tomas el cuchillo mas grande que encuentras, regresas a tu cuarto inmediatamente y frente al espejo te observas un rato. –“Adiós, marranita, ¿querías joderme la vida? Pues no se te hizo”. Profieres. Tus ojos brillan en extremo. Tus manos exaltadas cobran vida propia; y empiezas a cercenar tus carnes.“Así, así ya me van a quedar los pantalones”. Ríes como loca tirada en el suelo. La sangre esa por todos lados. No paras de gritar. –“¡Soy flaca, soy flaca! ¡Soy una maldita modelo! ¡Estoy bien buena!…
Marcelo, sólo tú y yo”. Tu cuerpo no soporta más las maltratadas. Te quedas ahí tirada, colapsada. Moribunda,
lo último que haces es tomar la carne entre tus manos. Tu cuerpo no tiene forma ya. Tu cara resalta del resto, tus dientes dibujan una sonrisa de éxtasis-felicidad.
Nunca más volverás a ser gorda.



“¿Mi sangrante y terriblemente triste corazón, que canta poesía sin rima por las noches amargas, que grita cuando estas y cuando no estas, que prepara desayunos en busca de quien sabe cual sentimiento de cotidianeidad imposible de conseguir a través de una rutina escolar, que escribe todo menos cuentos para acallarse las voces en su cabeza, que escucha canciones cuando muerto, que truena en un ritmo cíclico por mera inercia, y no por voluntad, que explota, que implota, que es y quisiera no serlo?”